Es la representación en vivo en forma de diálogo directo entre personajes de acciones que van creando la trama. Posee una doble dimensión: texto escrito y representación o texto espectacular.
Desarrolla una historia que se representa directamente a través de los personajes, no del narrador.
Puede ser en prosa o en verso.
Tiene un efecto de feedback: provoca reacciones del público. Por esto hay un doble sistema de comunicación: entre director y los actores, y entre los actores y el público.
El fin del texto teatral es su representación ante un público.
Antiguamente el teatro seguía las reglas de la Poética Aristotélica. Es Aristóteles quien describe los subgéneros y delimita las tres unidades: de acción, tiempo y espacio. Estas no siempre han sido respetadas. Buen ejemplo de ello es el teatro español del Siglo de Oro o del Romanticismo, y, evidentemente,el teatro contemporáneo.

Características principales:
En el texto dramático se distinguen un texto principal y uno secundario. El principal se presenta como diálogo, monólogo y apartes.

1. El diálogo: es el soporte de la acción, las conversaciones de los personajes. Su tipografía es característica, cada intervención aparece precedida del nombre del personaje. Suele ser directo, pero a veces adopta la forma de diálogo narrativo, cuando un personaje relata a otro hechos que han sucedido fuera de escena. Este era muy frecuente en el teatro clásico, donde la falta de medios obligaba a relatar acontecimientos que en el teatro actual pueden sugerirse con diversos recursos técnicos.
El más considerado “diálogo teatral” es el que surge entre personajes, con réplicas y contrarréplicas; este hace avanzar la acción dramática, alcanzando diversos grados de tensión, con momentos de clímax y anticlímax.
A través del diálogo, los personajes se describen a sí mismos, sus estados de ánimo, sentimientos… Ya en el s. XX este se rompe con el teatro del absurdo, p.e.

2. El monólogo: es el parlamento de un personaje sin dirigirse a ningún interlocutor, sino a sí mismo. Se parece al monólogo interior narrativo. Si es la meditación del personaje se llama soliloquio; si se dirige al público, monólogo apelativo.

3. Apartes: son intervenciones breves, a veces cómicas, donde un personaje se expresa de manera que parezca que los otros no le oyen, pero sí el público.

El texto secundario está formado por las acotaciones o didascalías. Son indicaciones sobre aspectos de la representación dramática. Pueden ser visuales (movimientos, escenografía, vestuario…) y auditivas (tono, música, sonidos…). Suelen aparecer en cursiva y entre paréntesis, bien al principio del drama, al comienzo de los actos, o intercaladas en ellos.
En el teatro actual no son tan importantes porque el que adquiere relevancia es el director de escena, pero en textos de Valle o Lorca pueden llegar a poseer un carácter literario, convirtiéndose en parte fundamental del texto.

Entre los elementos del texto dramático hemos de incluir los personajes, el director de escena, el espacio, el tiempo, la acción dramática, y la escenografía.

1. Actores-personajes: soportan la acción. No hay un narrador- puente que los una entre el público y ellos; se caracterizan ellos mismos por su modo de hablar, de moverse, de vestir.

2. El director de escena: se ocupa del montaje de la obra. Actúa como transductor desde el momento en que interpreta la obra e indica a los actores cómo quiere que sea representada, haciendo su propia versión.
La puesta en escena incluye:
a. El espacio:
Puede ser dramático, donde se desarrolla la acción, o escénico, el lugar donde se está representando.
b. El tiempo:
Igualmente puede ser dramático o escénico. El primero son los diferentes momentos en los que sucede la acción; el segundo, la duración de la representación.

El espacio y el tiempo, propiamente dichos, pueden ser externos e internos. Son el lugar y tiempo donde se desarrolla la acción. Hoy día ya no se sigue la regla de las tres unidades por la que se trataba de una sola acción, en un solo día y en un solo espacio.

3. La acción se apoya en una estructura:
a.- Externa:
- Jornadas, actos o cuadros, según cambia el tiempo, el espacio o el ambiente.
- Escenas: cada acto o cuadro se divide en ellas.
b.- Interna: en función del conflicto o conflictos que presenta la acción.
- Presentación
- Nudo
- Desenlace
Esta estructuración depende del conflicto y la tensión dramática. La tensión es lo que da verosimilitud a la obra. Suele haber un momento de máxima tensión o clímax, al que sigue otro de anticlímax.
Para ayudar al desarrollo de la acción nos apoyamos en códigos tanto verbales como no verbales. Los verbales son el texto escrito y el espectacular, de los que ya hemos tratado, y entre los no verbales destacamos:
- La expresión de la voz: tono, entonación…
- La expresión del cuerpo:
Esta se basa en dos ciencias: la proxémica o relación entre la persona y el espacio que la rodea y la cinésica o lenguaje corporal.
- El vestuario.
- El decoro poético o adecuación del registro, léxico, vestuario, etc. al estatus del personaje.
- Música y efectos sonoros y / o visuales.
- Iluminación
- Escenografía

Géneros teatrales:
Son muchos y variados. Los mayores (tragedia, comedia, tragicomedia y auto sacramental) y menores( entremés, pasos, monólogo y farsa). Los hay musicales, también mayores (ópera, zarzuela, sainete) y menores (vodevil, revista).
Destacamos la comedia, nombre que englobaba todo el teatro en el barroco, no solo las de desenlace feliz. Es entonces cuando surgen los corrales de comedia, los primeros edificios construidos para las representaciones de interés lúdico y popular, que derivarán en los teatros.


Como ejemplo del texto:
Decir qué género, actos, número de escenas, si hay acotaciones antes o durante.
Conversaciones: personajes que hablan, bloques de contenido. Si el personaje es protagonista o no por sus intervenciones.
A qué corriente pertenece: absurdo, etc.
Tiempo externo e interno.
Espacio escénico.